Personas Sin Hogar en Huelva

WhatsApp Image 2016 12 15 at 17.57.23DESCRIPCIÓN DE LA PROBLEMÁTICA

Se entiende por persona sin hogar, aquella persona incapaz de acceder y/o conservar un alojamiento adecuado por sus propios medios o con la ayuda de los servicios sociales, adaptado a su situación personal y que le proporcione un marco estable de convivencia, ya sea por razones económicas u otras barreras sociales, o bien que presente dificultades personales para llevar a cabo una vida autónoma.

El hecho de vivir  sin hogar es uno de los problemas más graves de la sociedad. Estas personas son las más propensas de sufrir exclusión social. El término de exclusión social se empezó a utilizar en Francia en la década de los 60 como forma de referirse a los problemas de la pobreza.  Respecto a Europa, desde la década de los 80, el número de ciudadanos que se encontraban en situación de pobreza aumentó. Esta exclusión surge debido al mal funcionamiento de cuatro aspectos importantes:

1. Sistema democrático-jurídico-legal que debe velar por la integración social de todos los ciudadanos;
2. El mercado de trabajo que debe velar por la integración económica;
3. El estado del bienestar que debe velar por la integración social;
4. La familia y las relaciones de proximidad que deben velar por la integración interpersonal.

Las personas que viven en la calle no viven ahí por voluntad propia, es decir, la pobreza severa y la miseria es una realidad humana que se encuentra cerca y lejos a la vez.

La pobreza acaba siendo expresión y reflejo del nivel de indignidad moral y política en el que de algún modo todos nos vemos envueltos.

La escasez de medios de alojamientos como consecuencia de los bajos niveles de desarrollo, o de la destrucción de los ya existentes debido a las guerras o a catástrofes naturales, ha multiplicado el número de homeless.  Como por ejemplo la destrucción de parques inmobiliarios en Europa por causas de los bombardeos que hubo en la segunda guerra mundial.

Las personas sin techo han recibido a lo largo de la historia varios nombres, como pueden ser: vagos, sinvergüenzas, rateros, ladrones, golfos, picaros, criminales, etc. A lo largo de las dos últimas décadas en España, se ha utilizado el termino <<transeúnte>> para designar a  las personas que iban de albergue en albergue para buscar cobijo, la mayoría de ellos funcionan como una puerta giratoria, donde las personas la ocupan durante tres días y luego vuelta a empezar.

REALIDAD EN HUELVA

Las personas sin hogar ascienden a 250 personas en la capital onubense, lo que supone un descenso del 17 % respecto al año 2015, según datos de Cáritas. Los hombres, con edades comprendidas entre 45 y 55 años, es el perfil medio. En cuanto de la procedencia, hay de treinta y cinco nacionalidades distintas. Se ha detectado un incremento de personas jóvenes, de edades entre 35 y 50 años, que se han quedado sin empleo. También ha ascendido el número de mujeres, pasando del 5% al 15%, y el de personas con algún tipo de enfermedad mental. En cuanto de la procedencia, hay de treinta y cinco nacionalidades distintas.

 Analizaremos diferentes aspectos de la situación de personas sin hogar en la provincia de Huelva, comenzaremos con el seguimiento de los asentamientos chabolistas, comparando la situación socio familiar de las mujeres respecto a los hombres, observaremos ciertas diferencias:

La mayoría de las mujeres que se asienta en los asentamientos chabolistas ejercen la prostitución, normalmente tienen hijos que dejan al cuidado de familiares o amigos si es que lo tienen. Tienen bastante movilidad entre asentamientos e incluso entre provincias. Algunas de las chicas también trabajan en la campaña de fresa, para obtener así, más recursos económicos.

Dentro del asentamiento, se agrupan por nacionalidades, normalmente, son mujeres nigerianas y de Guinea ecuatorial, en un número muy reducido se encontrarían las chicas rumanas y españolas. La relación entre nigerianas y guineanas suelen ser conflictivas, ya que existen competencias entre ambas. Estas mujeres se encuentran además en una especial situación de vulnerabilidad extrema, a la que se le une el consumo de sustancias, sobre todo consumo de fármacos como ansiolíticos y alcohol.

Respecto a ellos nos encontramos normalmente con hombres que no tienen familia. Muchos de ellos se encuentran en asentamientos chabolistas debido a distintos factores que han favorecido su pérdida de hogar, como por ejemplo, personas que no han podido pagar su vivienda debido al paro.

Por otro lado, además de los asentamientos chabolistas, hay muchas personas viviendo en casas de ocupa o en la propia calle de Huelva. Bajo nuestra experiencia en Caritas descubrimos que muchas de las personas al no tener vivienda van a esta asociación ya no solo para poder ducharse o hacer otras tareas necesarias, sino para ‘’empadronarse’’ en Caritas y así recoger allí sus cartas, etc.

ESTADISTICAS DE PERSONAS SIN HOGAR EN HUELVA

En el gráfico 1 mostramos la evolución de las personas acogidas en Cáritas desde 2001 al 2011. Se atiende a 3,5 veces más personas que hace diez años, y se aprecia el fuerte incremento producido a consecuencia de la crisis económica a partir del año 2008. Desde que empezó la crisis, se ha triplicado el número de personas atendidas en Cáritas en cinco años (2007 a 2012).

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FUNCIONES DE LOS TRABAJADORES SOCIALES RESPECTO A LAS PERSONAS SIN HOGAR

Los trabajadores sociales ofrecen un acompañamiento individual y también diferentes actividades de grupo. El objetivo es que las personas a las que atienden puedan recuperar la confianza en sí mismas y al menos una cierta autonomía económica que les permita mejorar sus condiciones de vida, siguiendo una evaluación continua de cada uno de ellos.

La finalidad de los trabajadores sociales es promover el uso adecuado de los recursos administrativos y sociales necesarios, ampliando el conocimiento de los mismos y los procesos requeridos para su acceso. Facilitar el acceso y gestión de recursos sociales, administrativos, judiciales, económicos, etc. a los que tenga derecho el usuario (sin hogar), coordinando con los recursos públicos. Impulsar la implicación de la victima de la pobreza en su propio proceso terapéutico, en todas las cuestiones y decisiones de importancia del mismo y por último garantizar el acceso a los recursos pertinente cuando el residente termine su estancia en el servicio.

Los trabajadores sociales, concluyen con la llamada “fase de desvinculación”, evaluando los logros o retrocesos de las personas en material social, realizando el informe de salida del paciente.

Bibliografía

http://www.caritas.es/imagesrepository/CapitulosPublicaciones/4643/08%20-%20DEL%20ESTADO%20DE%20LA%20CUESTI%C3%93N%20A%20LA%20NATURALEZA%20DE%20LA%20CUESTI%C3%93N.pdf

Autores: MIRIAM VÁZQUEZ MUÑOZ; CRISTINA ADAME FERNÁNDEZ; MIRIAM LORA NAVARRO; VERONICA MÁRIA GRANADOS BERMÚMEZ; ANA MARÍA GÓMEZ MONTESINO

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