Dependencia en la Tercera Edad

1. Introducción.

1.1 Introducción al colectivo.

Las personas en situación de dependencia son aquellas que, de forma permanente y por motivos de edad, enfermedad o discapacidad, precisan de la atención de otra persona para el desarrollo de actividades de la vida diaria como el cuidado personal (Junta de Andalucía, Dependencia).

Cuando llegamos a mayores, son muchas las causas que nos pueden llevar a estar ligados a otras personas por estados de falta o pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual. No obstante, esto puede suceder a cualquier edad ya que hay varios tipos de dependencia y que se pueden presentar en diferentes grados.

1.2 Personas mayores de 65 años que tienen reconocida la dependencia.

Más de 37.000 personas tienen reconocida una discapacidad igual o superior al 33% (S.P. Huelva, 2016). La Junta de Andalucía, a través de la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, impulsará el I Plan Andaluz de Promoción de la Autonomía Personal y Prevención de la Dependencia, una estrategia que refuerza las medidas orientadas a disminuir el impacto de esta situación y evitar el agravamiento en las personas ya afectadas.

Según datos del centro de valoración de Huelva, alrededor del 7% de la población onubense presenta algún tipo de discapacidad, siendo exactamente 37.285 las personas que tienen reconocido oficialmente en la provincia (18.939 mujeres y 18.346 hombres) un grado de discapacidad igual o superior al 33%. Se estima además que seis de cada 10 personas con discapacidad se encuentra en situación de dependencia (un 58,6%) y, a su vez, la mayoría de éstas (un 63%) son personas mayores de 65 años (S.P. Huelva, 2016).

En este contexto, Andalucía es en la actualidad la comunidad autónoma que más personas dependientes atiende, más del 23% del total nacional (S.P. Huelva, 2016).

1.3 Funciones del trabajo social.

El trabajador social realiza la valoración de la demanda y diseña la intervención en función de las necesidades existentes y de los recursos disponibles (CF. Llamas, Trabajo Social para la Tercera Edad, Dialnet). Es necesario poseer mayor número posible de datos para poder realizar un buen diagnóstico y orientación, que permita dar respuesta a las carencias o demandas que presenta la persona mayor. Las funciones del trabajador/a social comprenden las siguientes funciones: (Junta de Andalucía 1, 2016)

En las funciones de atención directa encontramos: la función preventiva, la función promocional, la función asistencial, la función rehabilitadora y la función informativa (CF. Llamas, Trabajo Social para la Tercera Edad, Dialnet).

Entre las funciones de atención indirecta vemos: la coordinación, el trabajo comunitario, la gestión orientada a la tramitación de recursos, la documentación, la formación, docencia e investigación y, por último, la dirección, gestión, planificación y organización de centros de mayores (CF. Llamas, Trabajo Social para la Tercera Edad, Dialnet).

Para el desarrollo de las funciones y objetivos del trabajo social con personas mayores se utiliza el Método Básico de Intervención del Trabajo Social, (CF. Llamas, Trabajo Social para la Tercera Edad, Dialnet), que consiste en: el conocimiento de la realidad social mediante el estudio–investigación de la realidad social, de sus problemas, necesidades, conflictos y recursos; el diagnóstico, valoración e interpretación de datos: interpretación técnico–científica de la realidad social en base a la información recogida; La planificación/programación, donde se determinan los niveles de actuación, los núcleos de intervención, los criterios de evaluación y la organización de la intervención profesional; la ejecución: en la que se llevan a cabo las actividades diseñadas y el seguimiento de las mismas; y, por último la evaluación, centrada en comprobar la eficacia de la intervención y la adecuación entre las necesidades atendidas y los recursos y técnicas aplicadas. Se realiza de manera periódica durante toda la intervención, y de manera puntual cuando se produzca alguna incidencia importante que motive la revisión de la ejecución de la actividad profesional.

2. Marco Teórico: Marco Legal

2.1 Constitución española

Los artículos 19 y 50 hablan sobre los derechos de las personas mayores, por el cual serán protegidos por el estado independientemente de la situación en la que se encuentre la familia.

2.2 Estatuto de autonomía.

Según el Artículo 19. las personas mayores poseen el derecho de recibir protección de los poderes público, el acceso a una atención adecuada y a percibir prestaciones según establezcan las leyes.

2.3 Ley de dependencia.

Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia (LAPAD)

3. ¿Qué es la dependencia?

Según la Ley 39/2006, del 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia (LAPAD) del artículo 2.2 de la ley se refiere a la situación permanente en que se encuentran personas que, por motivos procedentes de la edad, la enfermedad o la discapacidad junto con la falta de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal. (Junta de Andalucía 2, 2016).

3.1 El Baremo de Valoración de la Dependencia permite valorar el grado de dependencia:

El BVD permite identificar los dos niveles de cada grado en función de la autonomía personal y de la intensidad del cuidado que requiere de acuerdo con lo establecido en el apartado 2 del

artículo 26 de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre. Si la persona que pide la ayuda tiene una puntuación de 0 a 24 no tendrá reconocida la dependencia.

Podemos diferenciar 3 grados diferentes:

Grado I. Dependencia moderada: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria, al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 25 a 49 puntos.

* Grado I nivel I: de 50 a 64 puntos.

* Grado I nivel 2: de 40 a 49 puntos

Grado II. Dependencia severa: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de un cuidador. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 50 a 74 puntos.

* Grado II nivel 2: de 65 a 74

* Grado II nivel 1: de 50 a 64 puntos.

Grado III. Gran dependencia: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 75 a 100 puntos.

* Grado III nivel 1: de 75 a 89 puntos

- Grado III nivel 2: de 90 a 100 puntos.

3.2 Procedimiento de solicitud de dependencia:

La aplicación del BVD se realiza empleando cuatro procedimientos para obtener la información:

Los informes de salud y del entorno de la persona a valorar, la entrevista, la observación y comprobación directa, la aplicación de pruebas en un contexto estructurado. Los informes de salud y del entorno permiten examinar y apuntar los aspectos importantes que afectan a las condiciones de salud que podrían alterar la vida diaria de las personas.

En la entrevista se formularán preguntas relativas al funcionamiento en las actividades y tareas contenidas en el BVD de acuerdo con las condiciones establecidas. Empezando por mantener una conversación con la persona y su representante informándoles del propósito de la entrevista aportándoles confianza e incidiendo en que deben explicar el funcionamiento de su vida cotidiana.

Además, se realizarán visitas para la valoración basada en un reconocimiento de la vivienda para saber si se encuentra en condiciones adecuadas para la persona que solicita el grado de dependencia.

3.3 Tipos de Ayudas

* Servicios de centros de día y de noche (Junta de Andalucía 3, 2016)

* El servicio de ayuda a domicilio (Junta de Andalucía 4, 2016)

Decreto-ley 20/2012 entrada en vigor el 15 de julio de 2012, por el cual se reduce las horas de servicio a domicilio

Para aquellas personas que, ya tuvieran reconocido grado, en dicha fecha, y nivel de dependencia sin que se les hubiera reconocido la prestación:

Grado III, nivel 2: entre 56 y 70 horas

Grado III, nivel I: entre 46 Y 55 horas

Grado II, nivel II: entre 31 y 45 horas

Grado II nivel I: entre 21 y 30 horas

Grado I, nivel I y II: máximo 20 horas al mes

Para quienes no tuvieran reconocida la situación de dependencia en dicha fecha:

Grado III: entre 46 y 70 horas/mes.

Grado II: entre 21 y 45 horas/mes.

Grado I: máximo 20 horas/mes*.

* Servicios de atención residencial (Junta de Andalucía 5, 2016)

* Servicio de tele asistencia (Junta de Andalucía 6, 2016)

* Prevención de la dependencia y promoción de la autonomía personal (Junta de Andalucía 7, 2016)

4. DATOS

G1

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5. CONCLUSION.

En nuestro trabajo sobre la dependencia hemos podido comprobar la gran cantidad de personas dependientes mayores de 65 años que precisan de la ayuda de otras personas para llevar a cabo las funciones de su vida diaria. Hemos valorado la situación de dependencia en Andalucía concretamente en Huelva, en la que podemos observar una tasa de dependencia del 33%. Esta situación la hemos explicado partiendo del primer plan andaluz de promoción de la autonomía personal y prevención de la dependencia. Ha esta situación hacen frente las familias que se encuentran respaldadas por los organismos institucionales encargados de ofrecer ayudas o recursos.

En los últimos años hemos observado un gran incremento de la población mayor de 65 años, es decir, nuestra sociedad está cada vez más envejecida por lo que se precisará una mayor intervención del Estado, trabajando para asegurar los recursos necesarios del colectivo.

Este gran cambio demográfico ha llevado a la actuación tanto estatal como ciudadana del mantenimiento social.

 

Autoras: Nazaret Aza Cangas, Ana Escudero Santos, Lucía Mansilla Sampe,r Marta Reyes Sánche,z Ángela Salas Cornejo, María Isabel Valle Bocanegra.